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Archive for the ‘botiquin’ Category

cacxqbg1Buenas tardes.

Despues de un tiempo de ausencia, retomamos el interesante tema de la composición del botiquín con una entrada para tratar de explicar de una forma clara y breve el material de curas y vendajes que vamos a utilizar en las curas más sencillas.

imagen extraída de: http://www.revistalaguia.com

Con esta entrada pretendemos mostrar al lector una serie de materiales que, por supuesto no son los únicos ni los mejores, solo que a nosotros nos parecen apropiados y cómodos por su uso continuado y eficaz.

Vamos a continuar con el guión que elaboramos en la anterior entrada en relación al tema, en la que estableciamos 4 grandes grupos. Los grupos son: 

  •     Antisépticos y desinfectantes que incluiría los distintos productos que utilizamos habitualmente para la antisepsis de heridas y lesiones (ya tratado)
  •     Instrumental y aparataje, donde conoceremos el instrumental básico que sería aconsejable disponer así como los aparatos más comunes y su forma de utilización
  •     Material de curas y vendajes. Incluyendo gasas, apósitos, vendas y demás material utilizado habitualmente en las curas
  •      Drogas o medicamentos utilizados asimismo en situaciones específicas y bastante habituales.
  •      Situaciones especiales (vacunaciones, etc)

 

Vamos por tanto a abordar el apartado correspondiente a materiales de cura y vendajes. Intentaremos en lo posible huir de marcas comerciales concretas para centrarnos más en aspectos generales. Reitero que estos materiales que os presentamos son los que utilizamos nosotros habitualmente, por lo que quedamos abiertos a cualquier tipo de comentario, sugerencia, corrección o lo que gustéis. 

Para comenzar, indicar que vamos a dar unas indicaciones muy básicas correspondientes a botiquines caseros, muy sencillos. Para completar los botiquines del lugar de trabajo os recomendamos que os pongais en contacto con vuestras respectivas mutuas para que sean ellos quienes os indiquen y os asesoren en este tema.

Vamos a presentar:

  • apósitos
  • sueros
  • jabones
  • esparadrapos
  • bandas adhesivas
  • tiritas
  • vendas

Apósitos

Comenzamos definiendo lo que se conoce como apósito, definido en wikipedia como:

Un apósito es cualquiera de los diferentes productos sanitarios empleados para cubrir y proteger una herida

Existen diferentes tipos y formatos en función de su utilización, pudiendo encontrarnos con apósitos de curas, los más habituales, apósitos quirúrgicos, etc. El más común y conocido de todos ellos es la gasa y su presentación en forma de compresa de gasa. 

Las compresas de gasas son apósitos formados por gasa de algodón hidrófilo plegados en 4 u 8 capas.  El tamaño se define por su superfície total y el tamaño final de la compresa una vez plegada. Por lo general está compuesta de 8 capas  de gasa de 20 hilos/cm2 y presenta ocultos los bordes.

Las medidas que podemos encontrar habitualmente son 10*10, 20*20 utilizadas como apósito de curas y que podéis en la imagen . Asimismo podemos encontrarlas estériles (derecha) o sin esterilizar (izquierda). Para labores de limpieza de las heridas, podemos utilizar las gasas sin esterilizar, mientras que en actuaciones en las que se precise mayor grado de higiene, utilizaremos las estériles, recordando siempre que debemos utilizar instrumental estéril para su manejo (suturas, curas de heridas especiales, etc).

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imagen: http://www.conductapas.com

También podemos encontrar gasas de 12*23, conocidas también como apósitos quirúrgicos. Son un poco más grandes y se utilizan más en ámbitos hospitalarios. prevencion-087

imagen: http://www.conductapas.com

Apósitos especiales

Existen multitud de apósitos en el mercado, pero nos gustaría presentaros un par de ellos que merecen realmente la pena tener en un botiquín básico. Se trata de un apósito para oclusión de las heridas, que no se pega y que recoge los exudados de la misma evitando, de una forma parecida a como actúan salvaslips, compresas y pañales, el continuo contacto de la zona lesionada con el exudado desprendido. Éste, queda depositado en el apósito manteniendo la herida limpia y evitando el molesto pegado del apósito.

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imagen: www.conductapas.com

Este tipo de apósitos, se presentan en diferentes tamaños, pueden ser recortados a medida de la herida y presentan dos caras diferentes. Una brillante, que debe colocarse en contacto con la herida (esa cara “brillante” es la que evita el contacto con el exudado y el pegado. En la foto se corresponde con la cara que no se ve, la que está en contacto con el fondo negro) y otra sin brillo.

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imagen: www.conductapas.com

 

El otro apósito que os quiero comentar es un “apósito interactivo” que está impregnado de diferentes productos, dependiendo del fin para el que esté destinado. Es conocido como tull y os dejo una reseña encontrada en http://www.medwave.cl/enfermeria/enfquirurgicaacs/4/1.act

Los apósitos interactivos mantienen un ambiente húmedo en heridas y úlceras, permitiendo una cicatrización más rápida. El tull, o malla de contacto, tiene baja adherencia al tejido y contiene petrolato y antisépticos como clorhexidina al 0,5% y centella asiática, que estimula la formación de tejido conectivo; también existen variedades con otros agregados, como vaselina y parafina. No se adhiere, por lo que no produce dolor ni traumatismo en el momento del retiro.

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imagen: www.conductapas.com

Según su material de fabricación, estos apósitos se clasifican en dos grandes grupos: El tull de gasa natural, fabricado de algodón, se puede utilizar en: quemaduras tipo A de gran extensión; grandes injertos cutáneos; heridas o úlceras grado 3 con 100% de granulación; pie diabético tipo 1, 2 y 3 sin infección; heridas que tengan algún riesgo de infección, pero sin infección actual, con escaso exudado y de pequeño tamaño, como por ejemplo, heridas dehiscentes o periestomas. El material debe ser altamente poroso para impedir la maceración del tejido; lo ideal es usar un apósito secundario transparente para obtener la máxima duración. La frecuencia de curación debe ser cada 72 horas.

El tull sintético, fabricado de rayón, también contiene petrolato u otro agente como centella asiática; se puede usar en heridas o úlceras grado 2 ó 3 con 100% de granulación; quemaduras tipo A de pequeña extensión; injertos cutáneos y circuncisiones. La frecuencia de cambio es de 7 días en heridas limpias.

 

Esparadrapos, bandas adhesivas y tiritas

 Todos ellos se utilizan para tapar las heridas y sujetar asimismo los apósitos utilizados para la oclusión de las mismas.

Existen variedad de esparadrapos en cuanto a su composición y encuanto al tamaño. Los hay de tela, hipoalergénicos, transparentes, transpirables, de papel, tape, etc. En un botiquín básico sería recomendable tener uno hipoalergénico, que evitará complicaciones debido al contacto continuado del mismo con la piel. Los de tela son muy resistentes pero suelen dejar irritada la zona de contacto con la piel. Están más aconsejados para sujetar vendajes evitando el contacto directo. A la izquierda en la imagen podéis ver una pequeña selección de esparadrapos de fibra sin tejer, hipoalergénicos y los de la derecha se corresponden con los de tejido, comunmente conocidos como esparadrapos “de tela”

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Las bandas adhesivas sirven para sujetar todo tipo de apósitos, se presentan en diferentes tamaños y son muy útiles debido a la versatilidad que presentan. Permiten un uso bastante prolongado sin aparecer irritaciones y se manejan con suma facilidad, pudiéndose cortar a medida para cubrir el apósito en su totalidad.

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imagen: www.conductapas.com

 

Se presentan en diferentes anchuras y en rollos de hasta 10 metros. Cortamos la cantidad necesaria como para dejar un par de centímetros de sobra a la superficie ocupada por el apósito y se pega sobre éste, quedando inmovilizado y permitiendo una autonomía de movimientos mayor que si se fijara con un esparadrapo.

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imagen: www.conductapas.com

 

Para simplifiar las cosas existen en el mercado unas bandas adhesivas con apósito incorporado, ideales para la oclusión de heridas y que ya vienen preparadas para tal fin, ahorrándonos tiempo y siendo muy prácticas. Las hay de diferentes tamaños. Como ventaja presentan la comodidad de no tener que cortar apósitos, pegarlo con la banda, etc., pero pueden resultar incómodas si el tamaño no se ajusta al de la herida a cubrir. Os dejo con una muestra de las muchas que hay en el mercado.

 

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imagen: www.conductapas.com

 

Las tiritas permitan tapar pequeñas heridas o rasguños, pero debemos tener cuidado ya que muchas están hechas de material plástico y pueden producir una maceración de la herida. Las hay individuales, en tira para cortar a medida y en rollo. Una tirita debe permitir “respirar” a la herida para evitar este tipo de problemas. Existen en el mercado rollos de tiritas hechas en material traspirable que evitan la maceración de las heridas. Os muestro varios tipos de ellas.

 

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imagen: www.conductapas.com

Sueros y jabones

Estos apósitos o gasas que os acabamos de presentar los podemos utilizar para el lavado de heridas en sustitución del clásico algodón. Estos apósitos, no dejan restos de material y además están preparados para su utilización en estas lides. El algodón suele dejar restos que es preferible evitar en las heridas para evitar complicaciones en forma de infección.

La mejor cura para pequeñas heridas es el lavado con agua y jabón. Si no disponemos de productos adecuados, un jabón tradicional (tipo chimbo) está indicado para la limpieza de pequeñas heridas.

Hoy día podemos encontrar en farmacias y parafarmacias jabones antisépticos derivados del iodo que son muy útiles. Existen varias marcas, alguna muy conocida, que lo comercializan. En la imagen os enseño una muestra en tubo de ensayo y en una gasa para que observéis su color y textura. Es un buen jabón y debemos tener la precaución de no utilizarlo en pacientes con sensibilidad a sus componentes.

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imagen: www.conductapas.com

 

Se deposita en una gasa y con ella se frota la herida, siempre de dentro de la misma hacia fuera siguiendo un movimiento circular, para así desplazar la suciedad hacia fuera del contro de la lesión. Una vez jabonada la herida, la aclararemos con una solución salina al 0,9% conocida también como suero fisiológico. En caso de no tenerlo, utilizaremos agua corriente, pero en la medida de lo posible, se recomienda utilizar esta solución. La podemos encontrar en diferentes tamaños y formatos.

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imagen: www.conductapas.com

 

Una vez aclarada la herida, se procederá a su oclusión, con otra gasa limpia o con algún apósito especial, en caso de disponer de él, como los presentados líneas más arriba.

Vendas

Las vendas también se pueden utilizar en sustitución del esparadrapo y de las bandas adhesivas para sujetar apósitos. Además de esta utilidad, se pueden utilizar para hacer vendajes funcionales, muy utilizados por deportistas o vendajes terapeúticos, para inmovilizar articulaciones, miembros o lesiones.

Tradicionalmente las vendas que todos hemos conocido han sido básicamente dos. Las de aldodón y las de crepé. Estas últimas eran lavadas en las casas para su reutilización. Más de uno se acordará de ellas. Las podéis ver en la imagen con la línea roja característica.

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imagen: www.conductapas.com

Hoy en día, la evolución tecnológica ha permitido materiales más cómodos y eficientes, dando paso a una nueva generación de vendas, más cómodas, útiles y fáciles de usar. Estamos hablando de la venda cohesiva. es un tipo de fibra que proporciona estabilización segura, constante y que no se desliza, como sucedía con otros vendajes que terminaban cayéndose irremediablemente.

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imagen: www.conductapas.com

Su fuerza es debida a la fibra de nylon. Se adhiere a sí misma y no a la piel. Es poroso y ligero, se mantiene en su sitio y proporciona una estabilización constante. Se presenta en diferentes tamaños y no necesita de ningún tipo de esparadrapo para sujetarse, ya que lo hace sobre si misma.

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imagen: www.conductapas.com

Otra venda muy aconsejable es la tradicional venda adhesiva, empleada para inmovilizar articulaciones en lesiones como los esguinces. Si, es esa venda que si no te ponen protección por debajo acaba depilándote toda la superficie vendada. Para su correcto uso, es aconsejable que nos indiquen la forma adecuada de utilización ya que mal empleada puede resultar peligrosa. De ello hablaremos en próximas entradas.

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imagen: www.conductapas.com

Antes de utilizar este tipo de vendajes adhesivos, solemos proteger la zona con una de estos dos tipos de vendas, dejándo siempre uno o dos centrímetros sin proteger para que la venda adhesiva pueda fijarse a la pier, pero no más de dos centrímetros. A la derecha podéis observar la de algodón y a la izquierda las que comienzan a sustituirlas.

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imagen: www.conductapas.com

Para terminar con esta entrada, me gustaría mostrar los conocidos “puntos de papel”. Se trata de pequeñas tiras adhesivas que se emplean en la aproximación de bordes en heridas y que hacen las veces de los puntos de sutura tradicionales cuando no se tiene acceso a éstos. Bien empleados son sumamente efectivos, pero ese es un aspecto que trataremos en ulteriores entradas.

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 imagen: www.conductapas.com

Si queréis más información acerca del tema, os dejo los enlaces de entradas relacionadas publicadas en este blog:

 

composición del botiquín

 

composición del botiquín (2)

 

Por último, recordaros que todas las críticas, sugerencias y comentarios que querais hacer, serán bien recibidos. Y si quieres utilizar la información que hemos expuesto, no dudes en hacerlo, pero por favor referencia el lugar de donde lo has tomado. Muchas gracias.

Un saludo.

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Hola de nuevo. 

Seguimos con el tema comenzado hace escasas fechas y una vez conocido el aspecto legal relativo al mismo, nos gustaría comenzar a explicar los compuestos que pueden formar el botiquín que tenemos en nuestras casas o en nuestros lugares de trabajo.

 foto extraida de www.primerosauxiliosines.blogspot.com 

 

Para ello, vamos a dividir el contenido del mismo en 4 grandes bloques que iremos conociendo en cada una de las próximas entradas.

 Los grupos son: 

  •     Antisépticos y desinfectantes que incluiría los distintos productos que utilizamos habitualmente para la antisepsis de heridas y lesiones
  •     Instrumental y aparataje, donde conoceremos el instrumental básico que sería aconsejable disponer así como los aparatos más comunes y su forma de utilización
  •     Material de curas y vendajes. Incluyendo gasas, apósitos, vendas y demás material utilizado habitualmente en las curas
  •      Drogas o medicamentos utilizados asimismo en situaciones específicas y bastante habituales.
  •      Situaciones especiales (vacunaciones, etc)

 

Hoy me gustaría presentar de una forma clara y simple unos productos que creo conocemos todos muy bien aunque en ocasiones los utilicemos de forma poco correcta. Nos estamos refiriendo a los antisépticos y desinfectantes. Estos productos, como tantos otros, siguen colonizando los estantes más altos de los armarios empotrados y de los armarios de los cuartos de baño de nuestros hogares, dentro de las más variadas cajas, tanto de cartón como de los más variopintos materiales, hojalata, plástico etc., antes utilizadas por  zapatos, galletas o lo que fuera.

 A cada envase, normalmente acompañan leyendas tipo “para dolor de muelas de fulanito” “mareos de menganito”, quedando a veces solo una o dos muestras dentro del blister como recuerdo de aquella dura batalla al padecimiento

 Recuerdo mis años de infancia y las rodillas peladas desde marzo a octubre, fruto de las innumerables ocasiones en las que entraban en contacto con los variados suelos. La cura habitual, si había bemoles de subir a casa, consistía en un lavado intenso con agua y jabón, agua oxigenada a chorro, alcohol tras la reacción exarcerbada del agua oxigenada, lágrimas contenidas, frotis con algodón entre soplidos de la avezada “enfermera” mientras exclamaba ¡si escuece es que está curando!. A continuación unas gotas con cuentagotas grotesco de goma semipicada de mercromina, tirita plástica y listo. Había veces, que lejos de subir a casa hacíamos las veces de enfermeros y nos curábamos con hojas de arbusto, de cala e incluso en alguna ocasión con la lengua del perro del vecino o del primo, que era desinfectante a ciencia cierta. La siguiente etapa era protagonizada por una hermosa postilla de color indeterminado y con varios mechones de pelo, algunos autóctonos de la herida y lugares anexos y otros pertenecientes al algodón utilizado para esparcir la mercromina o incluso al perro sanitario.

Esta postilla despertaba los más primarios instintos de nuestro interior y acababa en el mejor de los casos dejando un reguero de sangre debido a las “prisas” y la ansiedad que generaba aquella masa informe en nuestras torcidas rodillas. En ocasiones, una misma herida podía llegar a estar varios años sin llegar a cicatrizar del todo. De hecho, se comenta en algunos mentideros que el afamado Murphy, comenzó a gestar su conocida teoría gracias a una postilla de su rodilla derecha que le acompaño durante un lustro. Uno de mis amigos tenía una postilla en la rodilla que se parecía misteriosamente a uno de los Bee Gees, lástima no existiera cuarto milenio y los teléfonos con cámara.

En otras ocasiones las postillas servían de postre al bocadillo de mantequilla con jamón y a decir verdad, eran bastante mejores que los salados mocos, según me contaba un vecino…

 Bueno, antes de que esto acabe como suele ser habitual en una orgía escatológica vamos a presentar todos estos productos que todos conocemos y su correcto manejo.

Para ello, vamos a definir de forma muy simple algunos conceptos que estimamos son necesarios conocer.

 Primero debemos distinguir entre antisépticos y desinfectantes, que era la primera intención antes de entrar a trapo con mis recuerdos de abuelo cebolleta.

 La diferencia es clara aunque ambos se utilicen con el mismo fin. Y ¿cuál es éste? reducir los microorganismos. La diferencia radica en que los antisépticos se utilizan en tejidos vivos debido a su menor toxicidad y los desinfectantes en superficies muertas, coño! como el apéndice de mi marido, comentará más de una. Así de simple.

 A veces hay productos que utilizados en diferentes concentraciones o formas, se pueden comportar tanto como desinfectantes o como antisépticos. Estos productos reciben el nombre de Germicidas.

A nosotros y debido al tema que estamos tratando, nos interesan por tanto los antisépticos. Pues bien, dentro de los antisépticos tenemos un grupo que tiene la capacidad de actuar contra las bacterias. En ese caso estaremos hablando de antibacterianos y distinguiremos dentro de este grupo dos subgrupos. El primero engloba aquellos productos que eliminan o destruyen las bacterias y que serían los conocidos como bactericidas y el otro subgrupo sería el formado por los compuestos que evitan la reproducción y el crecimiento de las bacterias, son los conocidos como bacteriostáticos.

Si en lugar de bacterias, hablamos de hongos, mohos y levaduras, los subgrupos serían los formados por funguicidas y los fungistáticos y de virucidas y virostáticos si de virus hablamos. Bien, hemos dado un gran paso. 

Las esporas bacterianas son las formas más resistentes tanto a desinfectantes como a antisépticos y mueren sólo con agentes de alta actividad germicida. Los hongos, como norma general, presentan mayor resistencia que las bacterias y los virus en cuanto a sensibilidad tienen un comportamiento bastante similar al de las bacterias. 

Si logramos eliminar todos los microorganismos patógenos de un lugar, decimos que estamos en un ambiente ASÉPTICO. 

Cuando eliminamos todos los microorganismos de un lugar, podemos decir que estamos en un ambiente ESTÉRIL. Por lo tanto un ambiente aséptico no tiene por que ser estéril.

La ANTISEPSIS es la técnica que elimina los microorganismos de los tejidos vivos. 

La DESINFECCIÓN hace referencia a la técnica que emplea calor o substancias químicas para reducir reduce la carga microbiana o eliminar los microorganismos de las superficies. 

Entendemos por DESCONTAMINACIÓN a la técnica que reduce la carga microbiana o elimina los microorganismos de las superficies aplicando además del calor, otros métodos de eliminación de microorganismos. 

Una vez conocida la distinción entre los diferentes grupos, vamos a intentar identificar cada uno de los productos que solemos tener en nuestros botiquines en cada uno de los grupos, de esta forma, conoceremos su función y podremos utilizarlos adecuadamente. 

Habitualmente cohabitan en nuestros botiquines caseros los siguientes productos: 

Agua oxigenada

Se trata de un producto que puede utilizarse como antiséptico y como desinfectante aunque su mayor efectividad la podemos encontrar a la hora de ayudar en la limpieza de determinadas heridas con presencia de anaerobios, aunque produce dolor en muchas ocasiones y es irritante de los tejidos.

Para que tengáis vuestra propia opinión, os enlazo el siguiente prospecto de una de las que podemos encontrar en el mercado 

 

Alcohol etílico de 96

Es un buen desinfectante y peor antiséptico. Se trata de un producto en desuso debido principalmente a la irritación que produce.

Como en el resto de los casos, os dejo una referencia de las muchas que hay en el marcado. 

 

Povidona Iodada

Antiséptico de moda aunque comienzan a escucharse voces en su contra. Por ahora cabe reseñar su amplio espectro antimicrobiano. La pega que se le puede poner es que tinta las heridas y por lo tanto dificulta la evaluación de algunas de ellas. A mi me gusta mucho su versión jabón para el lavado previo de las heridas.

Os dejo el enlace a un prospecto de una de las povidonas iodadas del mercado para que tengáis información de primera mano

 

Mercromina

Según la RAE: “1. f. Desinfectante líquido a base de mercurio y bromo, de intenso color rojo, para el tratamiento de heridas superficiales”

Como podéis comprobar, la RAE está equivocada ya que no se trata de un desinfectante sino que la mercromina es un antiséptico para heridas superficiales de la piel cuyo principio activo es la merbromina que, a su vez, se trata de un derivado del mercurio, entendiéndose que éste está reducido considerablemente debido a que es un producto altamente tóxico y corrosivo. De todas formas algunas voces recomiendan su no utilización debido a su presunta toxicidad. Yo os dejo un prospecto de una mercromina del mercado para que podáis opinar, así como un enlace con estudios relativos a la misma. 

Un producto no tan conocido y que empieza a tener protagonismo como antiséptico de elección en es la Clorhexidina. 

Espero que la información os sea de utilidad. Yo me lo he pasado muy bien recopilándola. Espero no haberme equivocado.

 

Recordad que ante cualquier duda, debéis consultar con vuestra persona de confianza y que esto no deja de ser un blog de amigos con ganas de acercar información y nunca con intención de imponer ideas ni formas de actuar. No lo olvidéis.

 

Si queréis más información acerca del tema, os dejo los enlaces de entradas relacionadas publicadas en este blog:

 

composición del botiquín

 

composición del botiquín (3)

 

 

 

Un saludo.

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Buenos días. Hoy queremos comenzar a abordar una de las cuestiones que con más frecuencia se nos plantean en las actividades formativas que estamos realizando. ¿Qué contenido debe tener un botiquín? Y ante esa pregunta, solo cabe ser un poco gallego y hacer otra, ¿qué uso se le va a dar al mismo?, ya que no es lo mismo un botiquín en una empresa de 12 trabajadores que se dedican a la forja, que el botiquín de otra empresa que trabaja con productos químicos, el que tenemos en casa o el que llevamos en el coche o de viaje al extranjero. 

 

foto: http://www.contraloriadecundinamarca.gov.co 

 

Por ello vamos a intentar en las próximas entradas, exponer y desgranar el contenido de un botiquín básico en las situaciones más cotidianas, esto es, el botiquín de casa, el que llevamos en el coche o el que debe estar en las instalaciones en las que trabajamos.

 

Hoy comenzaremos conociendo la composición de un botiquín de un centro de trabajo y para ello, lo primero que debemos hacer es abordar el aspecto legislativo que regula el mismo.

En el  BOE núm. 219, de 10 de septiembre de 2008, aparece la Resolución de 27 de agosto de 2008, de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social, por la que se dictan instrucciones para la aplicación de la Orden TAS/2947/2007, de 8 de octubre, por la que se establece el suministro a las empresas de botiquines con material de primeros auxilios en caso de accidente de trabajo, como parte de la acción protectora del sistema de la Seguridad Social que dice:

 

El Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, en su anexo VI.A).3, prevé que todo lugar de trabajo deberá disponer de un botiquín portátil, cuyo contenido mínimo queda especificado.

La Orden TAS/2947/2007, de 8 de octubre, por la que se establece el suministro a las empresas de botiquines con material de primeros auxilios en caso de accidente de trabajo, como parte de la acción protectora del sistema de la Seguridad Social, reconoce expresamente, en su artículo 1, que dichos botiquines constituyen parte del contenido de la prestación de asistencia sanitaria de la Seguridad Social y que podrán ser facilitados por las entidades gestoras a las empresas respecto de cuyos trabajadores asuman la protección por las contingencias profesionales.

La citada orden define el contenido mínimo de los botiquines y señala que los gastos de su adquisición así como los derivados de la reposición del material de primeros auxilios deben ser sufragados con cargo al presupuesto de la Seguridad Social. Para hacer efectiva esta previsión, se considera necesario precisar el alcance de esta obligación, fijar las reglas a las que debe atenerse la actuación administrativa y establecer los términos en los que se efectuará el referido suministro de botiquines por parte las entidades gestoras, entendiendo que equivale al mismo el reintegro a las empresas de los gastos desembolsados en tal concepto. Finalmente, se detallan, en función del número de trabajadores del correspondiente centro de trabajo, los contenidos de los botiquines de primeros auxilios y las cuantías máximas a abonar por su adquisición.

La disposición final primera de la orden mencionada faculta a esta Secretaría de Estado de la Seguridad Social para dictar las instrucciones necesarias para la ejecución y desarrollo de lo previsto en la misma.

En su virtud, y de conformidad con las facultades conferidas por el artículo 2 del Real Decreto 1129/2008, de 4 de julio, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Trabajo e Inmigración y se modifica el Real Decreto 438/2008, de 14 de abril, por el que se aprueba la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales, a propuesta del Instituto Nacional de la Seguridad Social y del Instituto Social de la Marina, resuelvo dictar las siguientes instrucciones:

 

Primera. Ámbito de aplicación.- De conformidad con el artículo 1 de la Orden TAS/2947/2007, de 8 de octubre, por la que se establece el suministro a las empresas de botiquines con material de primeros auxilios en caso de accidente de trabajo, como parte de la acción protectora del sistema de la Seguridad Social, el Instituto Nacional de la Seguridad Social y el Instituto Social de la Marina podrán facilitar dichos botiquines a las empresas respecto de cuyos trabajadores asuman la protección por las contingencias profesionales. Quedan excluidas, por tanto, del suministro del referido botiquín las empresas que no tengan a su servicio trabajadores por cuenta ajena.

Cuando una empresa disponga de más de un centro de trabajo se podrá suministrar un botiquín a cada centro.

 

Segunda. Objeto del suministro de botiquines.

1. De acuerdo con lo establecido en el artículo 2 de la Orden TAS/2947/2007, de 8 de octubre, el contenido del botiquín portátil que pueden facilitar a las empresas las entidades gestoras de la Seguridad Social se limita al previsto en el anexo VI.A).3 del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, y comprende el siguiente material de primeros auxilios: desinfectantes y antisépticos autorizados, gasas estériles, algodón hidrófilo, vendas, esparadrapo, apósitos adhesivos, tijeras, pinzas y guantes desechables. El número de unidades del mencionado material que deberá contener el botiquín inicial de un centro de trabajo dependerá del número de trabajadores que presten servicios en el mismo, conforme se dispone en el anexo I de esta resolución.

2. El suministro por las entidades gestoras de los botiquines a las empresas se materializará en el reintegro de los gastos de adquisición inicial del botiquín, incluido el continente, y de reposición, total o parcial, de su contenido, por utilización o caducidad, hasta el límite del importe total que le corresponda, según el número de trabajadores del centro. Asimismo podrán reintegrarse los gastos de reposición del continente y del contenido total o parcial del botiquín cuando se produzca su deterioro involuntario o su desaparición por hurto, robo, incendio u otras circunstancias análogas, que se acreditarán mediante la oportuna denuncia o cualquier otro documento que justifique el hecho acaecido, admitiéndose en su defecto una declaración responsable firmada por el solicitante del reintegro. Las entidades gestoras podrán llevar a cabo, en cualquier momento, las actuaciones de control pertinentes para verificar las circunstancias que motivan la reposición total o parcial del botiquín.

3. El importe de los gastos a reintegrar será el correspondiente al coste real de adquisición y reposición del botiquín, con el límite máximo total establecido en esta resolución, en función del número de trabajadores del centro para el que se solicita, ajustado a los precios medios de mercado.

 

Tercera. Competencia.- La competencia para tramitar y resolver las solicitudes de reintegro del coste del botiquín, tanto si se trata de primera adquisición como de reposición, corresponderá a la dirección provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social o del Instituto Social de la Marina, en cuyo ámbito territorial radique el centro o centros de trabajo de la empresa, en virtud de lo dispuesto en el artículo 15.2 del Real Decreto 2583/1996, de 13 de diciembre, de estructura orgánica y funciones del Instituto Nacional de la Seguridad Social y de modificación parcial de la Tesorería General de la Seguridad Social, y en el artículo 2.1 del Real Decreto 1414/1981, de 3 de julio, por el que se reestructura el Instituto Social de la Marina.

 

Cuarta. Solicitud de reintegro.- La solicitud de reintegro del coste del botiquín, acompañada del documento de identidad del solicitante, de la factura detallada del material adquirido y de la documentación que proceda de acuerdo con lo establecido en el apartado 2 de la instrucción segunda, se formulará por el representante acreditado de la empresa o centro de trabajo, conforme a los modelos que figuran en los anexos II o III de esta resolución, según que la entidad gestora que deba facilitar el botiquín sea, respectivamente, el Instituto Nacional de la Seguridad Social o el Instituto Social de la Marina. Se podrá presentar una única solicitud para la totalidad de los centros de trabajo de una empresa ubicados en una misma provincia, de acuerdo con los modelos que se incluyen como anexos IV y V de esta resolución, según proceda, siempre y cuando queden identificados el número de trabajadores de cada centro, su localización y los códigos de cuenta de cotización de la empresa y de sus centros, en su caso.

 

Quinta. Revisión de precios.- Anualmente, a partir de enero de 2009, se revisarán los precios máximos de los botiquines fijados en esta resolución, mediante su actualización de acuerdo con la variación interanual del Índice de Precios de Consumo.

 

Sexta. Eficacia.- Lo dispuesto en la presente resolución surtirá efectos a partir del día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado» y se aplicará a las adquisiciones de botiquines efectuadas por las empresas desde el día 12 de octubre de 2007. 

 

 

 

Accede aquí a la COPIA COMPLETA de la RESOLUCIÓN de 27 de agosto de 2008

 y que complementa la aparecida en el BOE número 244, de 11 de octubre de 2007, la Orden TAS/2947/2007, de 8 de octubre, por la que se establece el suministro a las empresas de botiquines con material de primeros auxilios en caso de accidente de trabajo, como parte de la acción protectora del sistema de la Seguridad Social, que a su vez dice:

  

El Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, indica en sus artículos 3 y 10 que dichos lugares de trabajo deberán cumplir las disposiciones mínimas establecidas en el propio real decreto, entre otras, en cuanto a la existencia en los mismos de material para la prestación de primeros auxilios a los trabajadores accidentados. Por su parte, en el anexo VI se determina que todo lugar de trabajo deberá disponer del citado material adecuado para primeros auxilios y, como mínimo, de un botiquín portátil cuyo contenido queda asimismo especificado.

Por otra parte, la acción protectora de la Seguridad Social se manifiesta con una especial intensidad en las situaciones derivadas de accidente de trabajo y enfermedad profesional. Así, y por lo que respecta a la prestación de asistencia sanitaria, en el, todavía hoy en vigor, artículo 11 del Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre, por el que se dictan normas sobre prestaciones de asistencia sanitaria y ordenación de los servicios médicos en el Régimen General de la Seguridad Social, se determina que la asistencia sanitaria en los casos de los citados riesgos profesionales se prestará al trabajador de la manera más completa, aludiéndose, a dicho efecto, al tratamiento médico y quirúrgico, a las prescripciones farmacéuticas, a todas las técnicas diagnósticas y terapéuticas precisas, al suministro y renovación de los aparatos de prótesis y ortopedia y de los vehículos para inválidos, así como a la cirugía plástica y reparadora. Esta protección integral, conforme se precisa en el artículo 12 de dicho Decreto, se ha de dispensar desde el momento en que se produzca el accidente o se diagnostique la enfermedad y durante el tiempo que el estado patológico requiera.

Desde esta perspectiva, parece evidente que el ya mencionado botiquín viene a suponer, a diferencia de cualquier otra medida de seguridad y salud laboral, el medio por el que el trabajador accidentado obtiene la primera manifestación de la asistencia sanitaria que ha de percibir de la Seguridad Social, por lo que no cabría cuestionar que esos primeros auxilios quedan en realidad encuadrados en el contenido de la citada prestación.

Aun cuando, desde antiguo, tanto las extinguidas mutualidades laborales como las entonces denominadas mutuas patronales vinieron facilitando a las empresas correspondientes los botiquines que en cada caso resultaban exigibles, en fecha reciente se ha venido a cuestionar esta misma actuación de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social, al seguirse el criterio, respaldado por la doctrina jurisprudencial, de que no existe cobertura de norma suficiente para permitir cargar el coste derivado de los repetidos botiquines al presupuesto de la Seguridad Social.

Mediante esta orden se pretende poner fin a ese aludido vacío normativo, al confirmar de manera expresa a los botiquines de primeros auxilios para trabajadores accidentados como manifestación protectora del sistema de la Seguridad Social, en desarrollo de lo establecido al efecto en el citado Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre, propiciando de ese modo que puedan ser suministrados a las empresas con cargo al presupuesto del expresado sistema, sintonizando así también con la recomendación formulada en tal sentido en el documento sobre Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo para el período 2007-2012, aprobado por la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo en fecha 28 de junio de 2007 y refrendado por el Consejo de Ministros del día 29.

En la tramitación de esta orden han sido consultadas las organizaciones sindicales y las asociaciones empresariales más representativas.

Esta orden se dicta de acuerdo con la habilitación otorgada por el artículo 5.1 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio.

En virtud de lo expuesto, a propuesta del Secretario de Estado de la Seguridad Social, dispongo:

 

descarga la Orden TAS/2947/2007 aquí en formato pdf

 

Como habréis podido observar, se cita el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, del cual nos gustaría rescatar el anexo VI, que hace referencia a material y locales de primeros auxilios. En el mismo, se puede leer:

  

A. Disposiciones aplicables a los lugares de trabajo utilizados por primera vez a partir de la fecha de entrada en vigor del presente Real Decreto y a las modificaciones, ampliaciones o transformaciones de los lugares de trabajo ya utilizados antes de dicha fecha que se realicen con posterioridad a la misma.

1. Los lugares de trabajo dispondrán de material para primeros auxilios en caso de accidente, que deberá ser adecuado, en cuanto a su cantidad y características, al número de trabajadores, a los riesgos a que estén expuestos y a las facilidades de acceso al centro de asistencia médica más próximo. El material de primeros auxilios deberá adaptarse a las atribuciones profesionales del personal habilitado para su prestación.

2. La situación o distribución del material en el lugar de trabajo y las facilidades para acceder al mismo y para, en su caso, desplazarlo al lugar del accidente, deberán garantizar que la prestación de los primeros auxilios pueda realizarse con la rapidez que requiera el tipo de daño previsible.

3. Sin perjuicio de lo dispuesto en los apartados anteriores, todo lugar de trabajo deberá disponer, como mínimo, de un botiquín portátil que contenga desinfectantes y antisépticos autorizados, gasas estériles, algodón hidrófilo, venda, esparadrapo, apósitos adhesivos, tijeras, pinzas y guantes desechables.

4. El material de primeros auxilios se revisará periódicamente y se irá reponiendo tan pronto como caduque o sea utilizado.

5. Los lugares de trabajo de más de 50 trabajadores deberán disponer de un local destinado a los primeros auxilios y otras posibles atenciones sanitarias. También deberán disponer del mismo los lugares de trabajo de más de 25 trabajadores para los que así lo determine la autoridad laboral, teniendo en cuenta la peligrosidad de la actividad desarrollada y las posibles dificultades de acceso al centro de asistencia médica más próximo.

6. Los locales de primeros auxilios dispondrán, como mínimo, de un botiquín, una camilla y una fuente de agua potable. Estarán próximos a los puestos de trabajo y serán de fácil acceso para las camillas.

7. El material y locales de primeros auxilios deberán estar claramente señalizados.

B. Disposiciones aplicables a los lugares de trabajo ya utilizados antes de la fecha de entrada en vigor del presente Real Decreto, exceptuadas las partes de los mismos que se modifiquen, amplíen o transformen después de dicha fecha.

A los lugares de trabajo ya utilizados antes de la fecha de entrada en vigor del presente Real Decreto, exceptuadas las partes de los mismos que se modifiquen, amplíen o transformen después de dicha fecha, les serán de aplicación las disposiciones de la parte A del presente anexo con las modificaciones que se señalan en el párrafo siguiente.

Los apartados 5 y 6 no serán de aplicación, salvo en lo relativo a aquellas obligaciones contenidas en los mismos que ya fueran aplicables en los citados lugares de trabajo en virtud de la normativa vigente hasta la fecha de entrada en vigor de este Real Decreto.

En cuanto a los trabajadores del mar, existe una legislación especial, recogida en el REAL DECRETO 258/1999, de 12 de febrero, por el que se establecen condiciones mínimas sobre la protección de la salud y la asistencia médica de los trabajadores del mar. BOE núm. 47 de 24 de  febrero. En dicho RD, podemos leer en lo referido al tema que estamos tratando lo siguiente:

 

CAPÍTULO II. Botiquín

 

Artículo 3. Tipos de botiquines y su contenido

 

Todo buque, según la categoría en que esté clasificado conforme a lo establecido en el anexo I, debe llevar permanentemente a bordo un botiquín con el contenido mínimo que figura en el anexo II.

El botiquín y los antídotos incluidos en el mismo deberán mantenerse en todo momento en buen estado y completarse o renovarse lo antes posible y, en cualquier caso, serán prioritarios en los procedimientos normales de abastecimiento.

Todo buque debe llevar en cada una de sus balsas de salvamento, así como en los botes salvavidas, cuando disponga de ellos, un recipiente completamente estanco, conteniendo como mínimo, el material de primeros auxilios establecido en la sección IV del anexo II para las balsas de salvamento y el detallado en la sección III del anexo II (botiquín categoría C) para los botes salvavidas.

En cada buque deberá existir un «libro de registro de la administración de fármacos a bordo», en donde el responsable sanitario de la embarcación deberá anotar todos los consumos de medicamentos que se produzcan durante los embarques, detallando la persona a quien se administra, fecha, medicamento, dosis y responsable de la prescripción. El libro deberá atenerse al modelo establecido en el anexo V.

El contenido de los botiquines de cada buque, botes salvavidas y balsas de salvamento deberá constar en el «libro de revisión del botiquín» que figura en el anexo VI.

Todo buque que transporte o sea susceptible de ser utilizado para transportar una o varias de las sustancias peligrosas enumeradas en el anexo III, está obligado a llevar a bordo, al menos, los antídotos previstos en el anexo IV.

En cada uno de estos buques deberá existir un «libro de revisión de antídotos» según el modelo del anexo VII.

Todo buque de tipo trasbordador, cuyas condiciones de explotación no permitan siempre conocer en un plazo o con una antelación suficiente la naturaleza de las sustancias peligrosas transportadas, debe llevar en su botiquín de a bordo, al menos, todos los antídotos previstos en el anexo IV. En cada uno de estos buques deberá existir un «libro de revisión de antídotos» según el modelo del anexo VII.

 

Artículo 4. Modelo de contenedores y armarios

 

Los contenedores y armarios donde han de guardarse los medicamentos y demás efectos del contenido de los distintos tipos de botiquín, deben adaptarse a los modelos que figuran en el anexo VIII.

Aquellos buques que cuenten con médico a bordo, no estarán obligados a llevar los modelos de armarios detallados en dicho anexo, pero sí deberán incluir el contenido obligatorio del anexo II que le corresponda según el tipo de buque, sin perjuicio de que a criterio del médico responsable se pueda aumentar la misma, tanto en número de especialidades como en cantidad, en relación proporcional a las personas que vayan a bordo.

Todos los buques que transporten sustancias peligrosas, obligados a incluir antídotos en su dotación farmacológica, podrán llevarlos a bordo en un departamento claramente indicado del propio botiquín o en una caja-contenedor independiente de éste, según se indica en el anexo VIII.

 

Artículo 5. Información sobre el uso del contenido de los botiquines

 

El botiquín irá obligatoriamente acompañado de la guía sanitaria a bordo editada por el Instituto Social de la Marina. Dicha guía se facilitará con carácter gratuito y en ella se explicará el modo de utilización del contenido del botiquín.

La guía sanitaria a bordo no será en ningún caso sustitutoria de la asistencia médica por radio, a que se refiere el artículo 16 del presente Real Decreto, sino complementaria de la misma.

Los buques que por su actividad estén obligados a llevar antídotos, deberán disponer a bordo además, de la guía de primeros auxilios para uso en caso de accidentes relacionados con mercancías peligrosas editada por la Organización Marítima Internacional (OMI).

 

 

Dejando de lado los aspectos puramente legales, hemos encontrado más información en la página del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), que pasamos a ofreceros a continuación. Se trata de la ntp 458 primeros auxilios en la empresa: organización (INSHT) y de un artículo de la Revista PTS, número 25, año 2003, titulado: “Regulación y organización de los primeros auxilios en los lugares de trabajo”.

 

Asimismo, os podemos ofrecer la documentación que hemos encontrado en la Enciclopedia OIT, en el capítulo16, titulado “servicios de salud en el trabajo”, en el que se nos ofrece información detallada del citado organismo referido a un ámbito más internacional, pero no menos interesante.

 Esperamos que la información os sea de utilidad.

Si queréis más información acerca del tema, os dejo los enlaces de entradas relacionadas publicadas en este blog:

composición del botiquín (2)

  

composición del botiquín (3)

 

Un saludo.

 

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